jueves 22 de mayo de 2008

Recurso de la semana: Ortografía (actualizada según las nuevas normas)

Lejos de los recursos académicos y de más alto nivel que he presentado en otras ocasiones, esta web de ortografía (con teoría, ejercicios y dictados) presenta un sencillo interfaz con un curso de ortografía. Es muy indicado para todos aquellos que tengan problemas con la correcta escritura de las palabras y, en el campo escolar, como material de profundización y refuerzo hasta el primer ciclo de E.S.O.

miércoles 21 de mayo de 2008

Manifestación por la educación pública de Madrid






martes 20 de mayo de 2008

Huelga en la enseñanza de Madrid (II)


Como el pasado 7 de mayo, mañana está convocada otra jornada de huelga en la enseñanza pública de Madrid. Entonces ya expuse mis motivos para secundarla. Una fundamentación más elaborada y de mayor calado en la percepción de los sociopolítico la ofrece en su blog Enrique P. Mesa.
No estoy de acuerdo en todas sus opiniones pero no por eso dejo de considerarlas muy interesantes y pertinentes.

domingo 18 de mayo de 2008

Canción de la niñez

Cuando el niño era niño,
andaba con los brazos colgando,
quería que el arroyo fuera un río,
que el río fuera un torrente,
y este charco el mar.

Cuando el niño era niño,
no sabía que era niño,
para él todo estaba animado,
y todas las almas eran una.

Cuando el niño era niño,
no tenía opinión sobre nada,
no tenía ningún hábito,
frecuentemente se sentaba en cuclillas,
y echaba a correr de pronto,
tenía un remolino en el pelo
y no ponía caras cuando lo fotografiaban.

Cuando el niño era niño
era el tiempo de preguntas como:
¿Por qué yo soy yo y no soy tú?
¿Por qué estoy aquí y por qué no allá?
¿Cuándo empezó el tiempo y dónde termina el espacio?
¿Acaso la vida bajo el sol es tan solo un sueño?
Lo que veo oigo y huelo,
¿no es sólo la apariencia de un mundo frente al mundo?
¿Existe de verdad el mal
y gente que en verdad es mala?
¿Cómo es posible que yo, el que yo soy,
no fuera antes de existir;
y que un día yo, el que yo soy,
ya no seré más éste que soy?

Cuando el niño era niño,
no podía tragar las espinacas, las judías,
el arroz con leche ni la coliflor.
Ahora lo come todo y no por obligación.

Cuando el niño era niño,
despertó una vez en una cama extraña,
y ahora lo hace una y otra vez.
Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, solo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora apenas puede intuirlo.
Nada podía pensar de la nada,
y ahora se estremece ante ella.

Cuando el niño era niño,
jugaba abstraído,
y ahora se concentra en cosas como antes
sólo cuando esas cosas son su trabajo.

Cuando el niño era niño,
como alimento le bastaba una manzana y pan
y hoy sigue siendo así.

Cuando el niño era niño,
las moras le caían en la mano como sólo caen las moras
y aún sigue siendo así.
Las nueces frescas le eran ásperas en la lengua
y aún sigue siendo así.
En cada montaña ansiaba
la montaña más alta
y en cada ciudad ansiaba
una ciudad aún mayor
y aún sigue siendo así.
En la copa de un árbol cortaba las cerezas emocionado
como aún lo sigue estando.
Era tímido ante los extraños
y aún lo sigue siendo.
Esperaba la primera nieve
y aún la sigue esperando.

Cuando el niño era niño,
tiraba una vara como lanza contra un árbol,
y ésta aún sigue ahí, vibrando.



Traducción de "Lied Vom Kindsein" ("Canción de la niñez") de Peter Handke

viernes 16 de mayo de 2008

Sanisidros de Rumba

San Isidro es uno de los santos más vagos que conoce la hagiografía, así que ya que ayer nos regalaron el día nos dedicamos a eso, a hacer cama a ver si los bueyes nos araban el mundo.

Malasaña por la tarde estaba muy hospitalaria, lentos bares afortunadamente no saturados esta vez de lo que le falta a un mcintosh para ser autosuficiente, de la peña modernita que lee con devoción breviarios pop y revistas de peluqueros.

La noche se nos fue llevando hacia la Sala Taboo (es un decir lo de sala y otro decir lo de Taboo) donde el cartel anunciaba las rumbas de Josete y la colaboración de La Excepción. El local era puro sabor de barrio, como si en una pequeña saturnal postmoderna la proletaria gente del barrio de Pan Bendito se hubiera subido al centro a echar su cante.

Dos guitarras, cajón y percusión, un bajo y unas calorras para los coros y los jaleos. Por lo menos esta rumba no suena a parodia ni a tópico indecoroso acabado de estropear por el diseño, como le ha sucedido a la rumba catalana que exportan.

La gente se sabe las canciones, repite los estribillos. Cuando salen los de La Excepción el aire se asilvestra y como que hay más sudor y resina. El langui canta de lao y el gitano Antón se crece. Tras la ovación vuelve el Josete a solas con su banda y los que traen chorba postulan que es bueno el momento para arrimarse.

Llegan los bises, que empiezan con el éxito del combo "papel pal bul". Recuerda algo a Veneno y otro poco al Gato Pérez, lo que quiere decir que me gusta. Y las grupis entregadas y el Josete que se hace a un lado y cede protagonismo a las calorras del coro, que se lo hacen de flamenquito crecido hasta el final.

Ajá.

domingo 11 de mayo de 2008

¿En el teatro?


Creo que esta tarde he estado en el teatro. Era en Colón, bajo la estatua de ídem y en la puerta ponía "Teatro F. Fernán Gómez", así que tengo suficientes motivos para sospechar de entrada que, en efecto, he estado en el teatro.
La butaca era cómoda de veras: ancha, blanda y firme, cuero negro.
Había un escenario con unas butacas, de eso estoy seguro.

Luego han salido unos hombres y mujeres. Creo que eran actores, porque personajes no había. No. De repente uno se adelantaba o deambulaba hablando. Eran textos de índole filosófica, científica y algunos más campechanos. A ratos había algún diálogo, creo. Los recitaban en tono neutro, deprisa y como si lo que se dijese no fuera importante, no sólo ya por la inexpresividad de la dicción, sino también porque algunos quedaban inacabados y otros terminaban reduciendo al absurdo lo dicho.

Los monólogos o parrafadas iban unidos -o más bien separados- por unas coreografías muy modernas y descoyuntadas a las que tampoco les he encontrado mucho sentido, entendiendo por sentido la unidad o intención mínima para construir alguna clase de significado por evansecente que éste se proponga.
Los actores tenían a cada rato mucha prisa por quedarse en gayumbos y eventualmente quitárselos. Las actrices no.

Por si no te interesaba mucho la obra o eso, había un músico que a ratos tocaba dulcemente la tuba o un juego de campanas y un contralto que cantaba fragmentos de madrigales renacentistas o cosa parecida. El arrullo de la música ha sido muy bien recibido por una parte del público, que lo ha aprovechado para torcer la cabeza y trasponerse con decoro, sin ronquidos ni estridencias.

El tiempo ha ido pasando y las ganas de entender algo eran derrotadas por el espectáculo. Los gayumbos de los actores tenían pinta de no oler muy bien.

Después, al parecer, se ha acabado, porque la gente, muy amable, ha aplaudido plas plas plas plas.

He salido a la calle. Una raqueta con mermelada a medias en Viena Capellanes, cadena de pastelerías algo caras y atildadas que sirvieron a los Baroja para escaquarse de la productividad y dedicarse a lo de las letras.

Plas plas. Creo que he ido al teatro. Lo que he visto se titulaba "Animales Artificiales", lo ponía en un programa de mano que me han dado al entrar.

Más datos sobre el asunto en la web de la compañía Matarile teatro, responsable de lo allí perpetrado. Al parecer es uno de los grupos más consolidados y apreciados de Galicia.

O sea que es cierto: esta tarde he estado en el teatro. Me quedo más tranquilo con respecto a mi percepción de la realidad.

sábado 10 de mayo de 2008

Secretos para la vida buena (De vita beata)


Mayo se ha quedado al otro de la ventana, atrapado en los barrotes de la lluvia. La mente podía sobrevolar la ciudad a ojos cerrados pero el corazón estaba preso de una delicadeza saturnal. Otra vez la acedía. Fundido en negro. Memorias:


DE VITA BEATA

En un viejo país ineficiente,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.

Jaime Gil de Biedma, Poemas póstumos (1968)


En alguno de los libros que devoraba y devoraron mis años de universidad y acedía (creo que fue en "Los españoles, actitudes y mentalidades, siglos XVI a XIX, de Bartolomé Bennassar) leí una referencia muy extensa al concepto antropológico de vida buena. Cada sociedad, y yo añadiría que cada individuo, tiene una idea de cuál es la vida buena, la vida digna, la que merece la pena de ser vivida. Eso crea una serie de prejuicios útiles, reglas, deseos, fobias y también toda una iconografía de la felicidad y su reverso, la desgracia.

Para el buen cristiano medieval, la buena vida terminaba en un buen morir (ese "bel morir che tutta una vita onora" del que hablaba Petrarca), preferiblemente en la cama de casa, habiendo recibido los santos sacramentos, rodeado por la parentela, respetado de todos y "acribillado por los besos de sus hijos", como dijo fraudulentamente Luis Rosales que murió el cristianísimo poeta del franquismo Leopoldo Panero.
Para el teatrero entregado, lo propio sería vivir en el carrusel y morir como Moliére en mitad de una rapsodia. Los rockers tenían aquello de vivir deprisa y morir joven (difícil habitar la decadencia) y la hermosa Nadia en el poema que nos regaló para el Puente Azul quería "vivir a la intemperie contigo ... ser más fuerte que el tiempo". Los católicos y protestantes veterotestamentarios se reconcomen las tripas si no se ven capaces de señorear la tierra: no les tosa ni dios. Los viejecitos japoneses de Kawabata se entregaban a la hipnótica contemplación de jóvenes vírgenes pálidas y sedadas.

Otros se dan al arte por entero, se atiborran de drogas, se arrastran por amor o idolatría, se hacen uno con el trabajo y gozan tan mística como alienante unión con bartlebiano placer. Otros disuelven su vacío en causas sociales como el poder y el propio beneficio personal o de clase, la procreación, la caridad o la revolución.

Los más sabios, los más justos, los más amables, encuentran la justa proporción de cada cosa o bien practican con esmero dignas labores y lentos placeres.

Pero a los perplejos a veces se nos va el hilo. Nos quedamos con los pies colgando y, como decía un pastor massai en plena sequía, no sabemos si los dioses tendrán algún plan, pero nosotros no lo tenemos.

Por eso en esta ocasión os envío un mensaje de emergencia, para que me contéis vuestro secreto, vuestra receta, vuestra trampa para tener una vida buena, vita beata que a veces se me escapa de las manos como un puñado de lluvia de mayo, al otro lado de la ventana.

Recurso de la semana: The UCLA Phonetics Lab


La fonética es uno de los campos de la lingüística más arduos a la hora de plantear su enseñanza. Para el estudiante medio con interés por las letras, memorizar los viejos esquemas de los estructuralistas y los alfabetos fonéticos o aprender a interpretar espectrogramas no es una tarea a priori muy interesante.
En cualquier caso, con los nuevos campos abiertos por las tecnologías del lenguaje, la fonética ha cobrado un nuevo auge. La página del Laboratorio de Fonética de la Universidad de California en Los Ángeles incluye conferencias, documentos de investigación, información sobre software y una vistosa sección de Demos e Ilustraciones (con imágenes de los órganos articulatorios en movimiento, palatómetros y otras amenidades) que pueden servir tanto de apoyo para reforzar la enseñanza de esta disciplina como de fuente académica para actualizar los propios conocimientos en la materia.

miércoles 7 de mayo de 2008

Huelga de la enseñanza

Entro en internet buscando referencias a la huelga de la educacíón pública que ayer tuvo lugar en Madrid. Un medio como Periodista Digital -nada sospechoso de connivencias con ningún grupo de la izquierda política- se hace eco de la convocatoria e invita a sus usuarios a enviar sus comentarios. De entre ellos, me ha parecido especialmente interesante éste, que, como los canales televisuales de barrio y bajo presupuesto, reproduzco en su integridad:

Comentario por liberalillo 07.05.08 | 10:39

Liberal? La Espe no tiene remedio, tiene de liberal lo que Ana belen de roja.
Vamos a ver, mal explicado está esto de la privatización de la enseñanza, que no es privatización lo que se subvenciona, lo que se mantiene con las arcas públicas, lo que se financia desde el gobierno regional con los fondos del Ministerio.

Educación pública sí, o no, pero llamar privado a lo subvencionado y decir que esto es una medida liberal, ja, me troncho. Dicen los liberales que la religión es algo del individuo, dicen que es algo del ámbito privado, y dice Espe que es liberal, sepan ustedes que un tercio del dinero publico de la CAM financia el concierto con los colegios religiosos… una práctica más cercana a cualquier gobierno islamista que a un estado liberal, pero en fin, Jimenez Losantos, ese iluminado ex comunista ateo y autodenominado liberal ilustrado católico y amante de los judíos cree que es la mejor opción para gobernar España, así le va al PP.


Por mi parte, creo que la guerra es un asunto demasiado grave para dejarlo en manos de los militares y por eso son necesarios los políticos, pero creo que la educación es una cuestión demasiado importante para dejarla en manos de los políticos, y por eso creo necesario que la ciudadanía tome conciencia de que lo que se juega en este terreno es demasiado importante como para dejarlo en manos de intereses partidistas.

Durante los últimos años, tanto la presidencia popular de la comunidad de Madrid como algunos ayuntamientos socialistas han mostrado el mismo reparo a la hora de cerrar colegios, regalar terrenos a empresas educativas o, definitivamente, supeditar los asuntos de educación a sus intereses puramente electoralistas y clientelistas: ninguno.

Es cierto, el sistema público de educación no es perfecto y podría y debe funcionar mejor.
Sin embargo tiene ventajas: en este sector los profesores pasamos unas duras pruebas de acceso, antes de ejercer, que avalan la propia competencia, no nos nombra el dedo de ningún obispo o de algún conocido con posibles.
También por eso, ningún profesor es despedido por suspender a un alumno inepto sólo porque Papá Dinero pega un golpe encima de la mesa y amenaza con aprovechar su poder para perjudicar al colegio o porque se niega a convertir su clase en la exposición dogmática de un ideario. En madrid esto ha pasado y, si acudes entre examen y examen a un pasillo lleno de ansiosos opositores, comprobarás que la mitad son trabajadores de la enseñanza privada que se declaran hartos de coacciones, de presiones y de unas condiciones laborales serviles que prácticamente impiden el desarrollo de una profesión como la nuestra, de ahí que tantos, oposición mediante, se exilien en la pública.

En la escuela pública no se indoctrina en ninguna religión o credo político ni tampoco se discrimina a nadie por estas u otras causas, porque se parte de la idea democrática de sociedad abierta y lo que se persigue es el desarrollo armónico de personalidades autónomas que puedan desarrollar su vida adulta con responsabilidad y conocimiento del mundo y de sí mismos, no la castración mental -como el niño lobo de hace un par de posts o tantos niños de colegios islámicos, católicos o mosaicos- que cuando crezcan repitan de memoria con fanático ardor y a cabezazos un discurso acrítico e inculcado, convirtiendo el prejuicio tribal en identidad impuesta.

Como nos cuenta Liberalillo en su comentario, lo que está sucediendo en Madrid es que una buena parte de los fondos públicos destinados a la educación recaen en los colegios llamados concertados, de titularidad mayoritariamente eclesiástica. Mientras afronta los mayores desafíos educativos (escolarización masiva de inmigrantes, presencia en entornos socioeconómicamente desfavorecidos, etc.) la escuela pública es desatendida programáticamente en favor de la concertada y la privada, donde por lo demás se practican diferentes procedimientos de segregación sobre los que cualquier interesado puede informarse.

Por todo esto (y por solidaridad con las reivindicaciones de mis compañeros veteranos e interinos) ayer secundé la huelga aunque, como digo, creo que la cuestión de la educación trasciende el marco de los acuerdos sectoriales y la política partidista y debería plantearse desde un punto de vista más amplio: ¿Queremos una escuela abierta, plural, democrática y de todos o deseamos una sociedad compuesta por sucesivos ghettos incomunicables? Porque, como repetía el incansable J. Antonio Marina "para formar a un guerrero basta un guerrero, pero para educar a un hombre es necesaria toda la tribu", y la educación nos concierne a todos, demasiado importante para dejarlo en manos de unos pocos.

martes 6 de mayo de 2008

Auden y la polis

Visitando el otro día el blog de Jordi Doce me encontré con un texto de W.H. Auden (tomados de su ensayo "El poeta y la ciudad").
Vuelvo a preguntarme, al hilo también de lo de Bandura, sobre la estrategia discursiva de los grupos políticos del presente y de esas empresas que hacen el trabajo sucio de difundir las consignas, apuntalar los prejuicios, congelar los estereotipos y narrar el indigesto relato tantas veces mentiroso, ésos que alguien llamó medios de formación e incomunicación.

[...] Existen dos clases de política, política de partidos y política revolucionaria. En la política de partidos, todos los partidos están de acuerdo en la naturaleza y la justicia del objetivo social a alcanzar, pero difieren en la forma de lograrlo. La existencia de diferentes partidos se justifica, en primer lugar, porque ningún partido puede ofrecer una prueba irrefutable de que su política es la única que puede alcanzar el objetivo común que todos desean y, en segundo lugar, porque ningún objetivo social puede alcanzarse sin sacrificar parcialmente los intereses del individuo o del grupo, y es natural que cada individuo y grupo social promueva una política que limite dicha cuota de sacrificio al mínimo y afirme que, si deben hacerse sacrificios, sería más justo que otros los hicieran. En una política de partidos, cada partido trata de convencer a los miembros de su sociedad apelando principalmente a su razón; reúne datos y argumentos para convencer a los demás de que su política tiene más posibilidades que la de sus oponentes de alcanzar el objetivo deseado. En un sistema de partidos es esencial que las pasiones no suban de temperatura: la oratoria, por supuesto, requiere apelar a las emociones del auditorio para ser eficaz, pero en una política de partidos los oradores deberían mostrar la pasión teatral de fiscales y abogados defensores y no perder los estribos. Fuera del Congreso, a los diputados se les invitaría a cenar en casa de sus rivales; en la política de partidos no hay sitio para los fanáticos.

En una política revolucionaria, distintos grupos dentro de la sociedad tienen opiniones distintas sobre lo que es justo. Cuando así sucede, los conceptos de argumento y compromiso ni se plantean; cada grupo tiende a considerar al otro malvado o demente o las dos cosas a la vez. Toda política revolucionaria es un casus belli en potencia. En una política revolucionaria, un orador no puede convencer a sus oyentes apelando a su razón; puede convertir a algunos despertando y apelando a su conciencia, pero su función principal, ya represente a un grupo revolucionario o contrarrevolucionario, es despertar su pasión hasta el punto de que toda su energía se vuelque en la obtención de la victoria total para su propio bando y la derrota total para sus oponentes. En una política revolucionaria, los fanáticos son esenciales.

domingo 4 de mayo de 2008

El Show del Niño Lobo (consideraciones sobre el aprendizaje social en Albert Bandura)

1, Show del Niño Lobo

2, Niño Lobo versión dj

3, Bandura y la teoría del aprendizaje social

4, ¿El Niño Lobo, pecador?

5, Éxtasis del Niño Lobo

6, ¿Epidemia social de imitadores infantiles?

(Nota: Lectura recomendada: John Kennedy Toole, La Biblia de neón)

sábado 3 de mayo de 2008

El hombre que casi conoció a Michi Panero

Ayer estuve viendo "Después de tantos años", película de 1994 que Ricardo Franco concibió como segunda parte de "El desencanto", de Jaime Chávarri, uno de los documentales más escandalosos en su tiempo y a la postre mas perdurables de la transición.

Dejad toda esperanza vosotros que entráis, porque, cuando la vida aparece como un descenso a los infiernos, la crónica de esa ruina no es un espectáculo grato para quienes entristecen ante el fracaso, y menos si se cuenta en primera persona y con una lucidez tan impúdica como dolorosamente asumida. Si se cuenta después de todo y, como el poeta José Hierro, se llega a la concusión de que "Después de todo, todo ha sido nada".

La desazón que deja no la cura ni la canción más adecuada.

viernes 2 de mayo de 2008

Recurso de la semana: Silva Rhetoricae


La Retórica es un estudio de las artes de la palabra que cuenta con más de dos mil años de historia. Aunque a veces considerada mero arte de manipular las opiniones y las conciencias -en gran medida por la animadversión que el relativismo de los sofistas generó en casi todas las escuelas filosóficas griegas y posteriores- sus cultivadores siguen defendiendo la importancia de su conocimiento para ubicarse con autonomía en los debates de las sociedades democráticas y el valor de esta disciplina a la hora de analizar y comprender la comunicación lingüística.

Silva Rhetoricae es una de las páginas web más completas que he encontrado sobre esta disciplina. En sus diferentes apartados ofrece una completa introducción a la retórica y una exposición de decenas de figuras.
Aunque tal vez poco indicada para alumnos de primeros cursos de educación secundaria -dados su nivel académico y la dificultad añadida del idioma- sí lo es para profesores que quieran produndizar en este ámbito y para todos aquellos que tengan interés por las artes de la palabra.

miércoles 30 de abril de 2008

Un poquito de odio (regreso al punk)

Hoy he vuelto a detestar todo ese pasteleo que confunde el lirismo con la lírica.
Como unas cosas llevan a otras, me ha dado por pensar esa image d'épinal que presenta al poeta como una especie de Dante superfluo maltratado luego por el romanticismo y venido definitiva y edulcoradamente a menos en esa insulsez que los más moñas llaman bohemia, que por cierto nada tiene que ver con la bohemia histórica de los chuzos con licor de ajenjo, las pálidas morfinómanas y otras anomalías existenciales de hace un siglo.
En fin, he pensado que estaría bien que alguna de esas mentes gallináceas que tanto pululan por las facultades de filología podría alguna vez deleitarnos con algo así como una antología del odio en la literatura. Para poner la primera piedra de tan sabroso florilegio, traigo a colación un par de poesías no más:


ODIO
Me faltan algunos odios todavía.
Estoy seguro de que existen.
Céline

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el locutor deportivo
de la radio del vecino
esos domingos por la tarde.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el macaco de uniforme
que sentencia -arma
al cinto- que el semáforo
no estaba en ámbar, sino en rojo.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el cívico paleto
vestido de payaso
que te dice
que no se permiten perros
en el parque.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con la gente que choca contigo
por la calle
cuando vas cargado
con las bolsas de la compra
o un bidón de queroseno
para una estufa
que en cualquier caso
no funciona.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con los automovilistas
cuando pisas un paso de peatones
y aceleran.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con el neandertal en cuyas manos
alguien ha puesto
ese taladro de percusión.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
cuando le dejas un libro a alguien
y te lo devuelve en edición fascicular.

El odio es una edición crítica
de Góngora.

El odio son las campanas
de la iglesia
en mañanas de resaca.

El odio es la familia.
El odio es un cajero
que se niega a darte más billetes
por imposibilidad transitoria
de comunicación con la central.

El odio es una abogada
de oficio
aliándose con el representante
de la ley
a las ocho de la mañana
en una comisaría
mientras sufres un ataque
de hipotermia.

El odio es una úlcera
en un atasco.

El odio son las palomitas
en el cine.

El odio es un cenicero
atestado de cáscaras de pipa.

El odio es un teléfono.

El odio es preguntar por un teléfono
y que te digan que no hay.

El odio es una visita
no solicitada.

El odio es un flautista
aficionado.
El odio
en estado puro
es retroactivo
personal
e intransferible.

El odio es que un estúpido
no entienda
tu incomprensión,
tu estupidez.

El odio son las cosas
que te gustaría hacer
con este poema
si tu pluma
valiera
su pistola.





Poema Sullivan Street, de José María Fonollosa

Tener hijos es cosa de mediocres,
ineptos sensualmente, analfabetos
sexuales o de gente irresponsable.
O es un pobre y mezquino agarradero
para dejar constancia de su paso
por el tiempo de la vida. A través de otros.
La adopción de este medio deshonesto
delata su estulticia y su ignorancia.
Pues un vidrio no puede ser el sol
por sólo reflejarlo algún momento.
El hijo de verdad que dignifica
nuestro paso en la vida por el tiempo,
es la obra personal, la de cada uno,
sin vientre, ni pulmones, ni miradas
de odio a quien le ha traído a la existencia.
Es la obra de la mente que se yergue
desafiando políticas y edades.
Y uno perdura en ella por los siglos.

martes 29 de abril de 2008

Nueva imagen

Después de varios dias trasteando torpemente, esto es lo que he conseguido hacer con el nuevo blog. Gracias a las indicaciones de Guille Spottorno (Soypoeta) sobre usabilidad de los blogs, me puse en la tarea de adecentar el sitio. Como mis habilidades informáticas son deficientes, no he conseguido nada mejor ni ninguna plantilla que combinara la sobriedad con una estética más a mi gusto. También he eliminado de momento el podcast porque el nuevo reproductor que me suministra switchpod sólo permite escuchar el último mp3 que subo. Aunque la estética me haya quedado un tanto deslavada, al menos es claro y fácil de leer.

De todos modos, amables visitantes, si queréis dejar vuestros comentarios, sugerencias, insultos y deyecciones, hacedlo con mi segura gratitud.

Salud!